El misterio que duró casi un siglo
Imagina el año 1928. Un arqueólogo alemán, Günther Roeder, está excavando cerca de Hermópolis, la actual El Ashmunein. De pronto descubre algo enorme: la mitad inferior de una estatua colosal de Ramsés II. Medía unos 7 metros de alto. Una pieza que, en su día, se alzaba por encima de dos pisos.
Solo apareció la parte de abajo. La superior había desaparecido. Nadie supo qué pasó con ella durante casi cien años.
El hallazgo inesperado de 2024
En marzo de 2024, un equipo de arqueólogos egipcios y estadounidenses anunció algo que sorprendió al mundo: habían encontrado la mitad superior. Después de 96 años, la pieza que faltaba volvía a ver la luz.
Lo curioso es que no iban detrás de esa pieza concreta. Solo tenían la sospecha de que podía estar cerca. Y acertaron.
El verdadero reto: conservar lo que se encuentra
Encontrar una pieza antigua es solo el primer paso. Mantenerla intacta es otra historia.
Hermópolis está muy cerca del Nilo. Desde que se construyó la presa de Asuán, el nivel freático ha subido y ha convertido el terreno en un problema constante para los arqueólogos. La arenisca enterrada en estas condiciones puede desintegrarse y convertirse en polvo. Cuando el equipo encontró la mitad superior en enero de 2024, boca abajo, no sabían si iba a resistir.
«A veces la arenisca que desenterramos es ya solo arena», explica Yvona Trnka-Amrhein, una de las responsables del proyecto. Habían esperado casi un siglo… y podían haberla encontrado convertida en polvo.
Menos mal que no fue así. La piedra llegó en buen estado.
Un detalle que cambia todo
Al excavar la parte superior, que mide unos 3,8 metros y representa a Ramsés II con el ureo real, encontraron algo más: restos de pigmentos azul y amarillo.
Para los investigadores, esto es importante. Estos colores pueden revelar cómo se pintó la estatua en su origen, qué aspecto tenía cuando era nueva y qué técnicas se usaron. El conocimiento que tenemos sobre la paleta cromática del antiguo Egipto es todavía limitado. Cada fragmento de color original que se recupera es una pieza clave para entenderlo.
La reunión de las dos mitades
Ahora el equipo no quiere dejar las dos partes separadas. Basem Gehad, el codirector egipcio, ya ha presentado una propuesta formal para unirlas. Yvona Trnka-Amrhein confía en que se apruebe.
Piensa en el momento en que ambas piezas encajen de nuevo. Una estatua de Ramsés II de casi 7 metros, completa después de casi un siglo. Una historia que vuelve a contarse entera.
Por qué este descubrimiento nos fascina
Este hallazgo muestra lo que realmente significa hacer arqueología. No se trata solo de desenterrar objetos. Se geht de resolver enigmas, de salvar vestigios que han resistido el paso del tiempo y de conectar con civilizaciones que desaparecieron hace milenios. Esta estatua ha vivido el cambio de nivel del Nilo, el aumento de las aguas y 96 años bajo tierra. Y aún así ha llegado hasta nosotros intacta.
Hay algo de satisfacción especial en ver un misterio que se resuelve. A veces basta con una idea, un equipo preparado y una buena dosis de suerte.