Science & Technology
← Home
El cielo se tiñó de gris: el volcan indonesio que canceló miles de vuelos

El cielo se tiñó de gris: el volcan indonesio que canceló miles de vuelos

2026-09-22T09:15:59.152929+00:00

El Anak Krakatau nos recordó que no debemos subestimar a los volcanes

Bueno, amigos, hoy quiero contarles algo que pasó hace un par de semanas y que me dejó pensativo. Ya saben cómo es: uno escucha que un volcán entró en erupción en algún lugar lejano y piensa «bueno, la naturaleza haciendo de las suyas, no es mi problema». Bueno, esta vez les pido que lo piensen dos veces.

El Anak Krakatau —que traduce como «Hijo del Krakatoa» y sí, es un nombre que impacta— es un volcán relativamente pequeño ubicado entre las islas indonesias de Java y Sumatra. Y cuando digo pequeño, me refiero a que a simple vista no impresiona. No es una de esas montañas imponentes y amenazantes que vemos en las películas de desastres. Pero no se dejen llevar por el tamaño. Este pequeño tiene un poder tremendo.

La erupción que no quería parar

Esto fue lo que pasó. A principios de septiembre, el Anak Krakatau entró en lo que los científicos llaman una fase explosiva prolongada. Estamos hablando de más de 24 horas de actividad continua. No estamos hablando de los temblores y emisiones normales, sino de explosiones reales que disparaban gases y ceniza a la atmósfera.

¿Lo más impresionante? Los satélites capturaron todo desde el espacio. Imaginen mirar hacia abajo desde la órbita y ver una columna blanca de gas volcánico atravesando las nubes, con una nube más oscura de ceniza expandiéndose debajo. Los satélites de la NASA y el USGS lograron imágenes espectaculares de este evento.

¿Qué tan alto llegó?

Pongan esto en perspectiva. La ceniza alcanzó altitudes de hasta 15.000 metros, casi 50.000 pies. Los aviones comerciales normalmente vuelan a unos 35.000 pies de altura. Así que esta nube de ceniza llegó a alturas donde realmente circulan aeronaves. Inquietante, ¿verdad?

Dependiendo de la dirección, los efectos fueron distintos. Hacia el este del volcán, la ceniza subió hasta unos 6.000 metros. ¿Pero hacia el oeste?unos 15.000 metros. Eso es una columna enorme de material volcánico clavándose en el cielo.

Los efectos se sintieron por todos lados

Ahora, aquí es donde la historia se vuelve relevante para todos, no solo para quienes viven en Indonesia. ¿Toda esa ceniza flotando en la atmósfera? Provocó el cierre temporal de ocho aeropuertos. ¡Ocho! Estamos hablando de casi 3.000 vuelos afectados. Bastante gente vio sus planes de viaje completamente arruinados.

Y la ceniza no se quedó arriba nomás, también bajó. Comunidades al este del volcán, incluyendo Yakarta —esa ciudad de más de 30 millones de habitantes— quedaron cubiertas de ceniza volcánica. La Plataforma Humanitaria de Coordinación de Indonesia reportó que la calidad del aire cayó drásticamente en varias zonas.

Aire malo, pero de otra clase

Algo que me pareció muy interesante: la ceniza volcánica y el humo de incendios forestales o de turberas no son lo mismo, aunque ambos afecten la calidad del aire. La ceniza volcánica tiene propiedades distintas, se comporta diferente en la atmósfera y, honestamente, requiere precauciones distintas.

Así que si estaban pensando «ah, es como cuando hay humo de incendios forestales», no exactamente. Los consejos para protegerse son diferentes. Los impactos en la salud también pueden serlo. La ceniza volcánica puede irritar el sistema respiratorio, los ojos y la piel. No es precisamente un paseo.

La buena noticia (por ahora)

Para el 6 de septiembre, la actividad explosiva sostenida comenzó a debilitarse. El volcán volvió a su patrón más típico, lo que los científicos llaman erupciones estrombolianas. Estas son las explosiones periódicas que quizás hayan visto en videos, donde el volcán dispara lava y material volcánico en pequeñas ráfagas en lugar de una explosión continua enorme.

Los aeropuertos reabrieron el 8 de septiembre, lo cual fue un alivio para todos los que necesitaban llegar a algún lugar.

Pero no se confíen

Esto es lo que se me quedó dando vueltas sobre esta historia. Aunque las cosas se calmaron, el Anak Krakatau se mantuvo en el segundo nivel de alerta más alto de la escala de advertencia volcánica de Indonesia. Y lleva ahí desde principios de julio. Meses de preocupación elevada.

Este pequeño volcán está siendo vigilado muy, pero que muy de cerca. Porque el asunto con el Anak Krakatau es que tiene el potencial de producir actividad mucho más peligrosa de lo que vimos en septiembre. Esta erupción fue significativa, pero no es lo peor que este volcano puede hacer.

Vivir cerca de un volcano significa vivir con conciencia constante. Es un recordatorio de que estas maravillas naturales no se preocupan por nuestros horarios, nuestros vuelos o nuestros planes. Ellas hacen lo suyo y nosotros nos adaptamos.

En fin, espero que esto les haya dado una mirada a lo que pasó con el Anak Krakatau y por qué importa. A veces las cosas más sencillas son las más poderosas. Sigan curiosos, amigos.

#anak krakatau #volcanic eruption #indonesia #satellite imagery #flight disruptions #air quality #strombolian eruption #nasa #natural disasters #active volcanoes