Las pisadas de dinosaurio que nos hacen reconsiderar todo lo que sabíamos
Voy a ser honesto: tengo una especie de obsesión con los dinosaurios. No me sé todos los nombres de especies ni nada de eso, pero cada vez que descubro algo nuevo sobre ellos, me emociono como un niño. Y acaba de pasarme algo que me hizo decir "¿QUÉ?!" en voz alta.
Resulta que unos científicos analizaron una secuencia de huellas de dinosaurio en Colorado. Lo que encontraron fue basically un paseo circular de hace 150 millones de años. El dinosaurio caminó hacia el noreste, dio una vuelta completa en un círculo apretado y terminó... facing hacia el noreste otra vez. Como si nada.
¿Qué clase de bestias eran estas?
No eran los T-Rex aterradores que todos imaginamos. Las huellas pertenecían a un saurópodo, uno de esos gigantes de cuello larguísimo, parecido al Diplodocus. Ya sabes, animales que parecen que se tragaron un tronco entero. Básicamente eran los autobuses escolares del Jurásico, solo que en vez de llevar niños, caminaban por ahí comiendo plantas y existiendo tranquilamente.
La secuencia que estudiaron mide unos 95 metros, más o menos la longitud de un campo de fútbol, y contiene más de 130 huellas individuales. Eso es mucha pisada preservada en piedra.
Aquí es donde la cosa se pone interesante
Para estudiar algo así de grande, los investigadores no podían simplemente agacharse a mirar. Necesitaron drones para fotografiar todo el yacimiento desde arriba. Con esas imágenes crearon un modelo 3D detallado que les permitió analizar con una precisión milimétrica.
Cuando examinaron esta reconstrucción virtual, notaron algo peculiar: había una diferencia sutil pero constante entre la longitud de los pasos del lado izquierdo y el derecho. Más o menos 10 centímetros de diferencia. Los científicos son cuidadosos y no quieren saltar a conclusiones (porque así funciona la ciencia), pero están considerando algo fascinante... ¿este gigante cojeaba?
Tal vez tenía una lesión vieja. Tal vez simplemente favorecía un lado. O quizás—and this is la parte que más me fascina—estaba lidiando con algo que en su momento fue una molestia menor hace 150 millones de años, y ahora nosotros estamos reconstruyendo su historia de vida a partir del suelo que pisó.
El Panorama General
Lo verdaderamente importante aquí no es solo la cojera posible. Es que estos científicos desarrollaron un método para extraer información sobre el comportamiento a partir de huellas que los investigadores habían pasado por alto antes. Descubrieron que el espaciado entre las huellas izquierda y derecha cambiaba realmente mientras el dinosaurio hacía ese giro cerrado: pasos más angostos se volvían más anchos. Esta variación ocurre de forma natural, lo que significa que las secuencias cortas de huellas podrían estar dando a los científicos una imagen equivocada de cómo caminaban los dinosaurios normalmente.
En otras palabras: las huellas que hemos estudiado durante décadas quizás no nos están contando toda la historia.
Hay yacimientos de huellas de dinosaurio por todo el mundo, esperando este tipo de análisis cuidadoso y detallado. Las respuestas a preguntas que todavía no hemos pensado en hacer podrían estar literalmente bajo nuestros pies.
No sé ustedes, pero yo encuentro eso extrañamente esperanzador. Incluso después de tantos años de descubrimientos, todavía hay formas nuevas de mirar la misma evidencia antigua. La ciencia sigue encontrando ventanas al pasado que no sabíamos que existían.
Ahora, si me disculpan, necesito ir a observar senderos naturales con mucho más respeto que antes.