Science & Technology
← Home
El secreto de 400 años que el mar acaba de revelar es más hermoso de lo esperado

El secreto de 400 años que el mar acaba de revelar es más hermoso de lo esperado

2026-07-02T12:17:20.785774+00:00

El tesoro sumergido que tardó 30 años en revelar su secreto

Imagina esto.

Eres buceador. Nadas por el fondo del mar cerca de la costa inglesa, a unos veinte metros de profundidad. Hace frío, está oscuro, tus aletas levantan arena... y entonces ves algo que brilla. No es una escama de pez. No es una concha bonita.

Oro. Oro antiguo y glorioso.

Esto no es el inicio de una película de piratas. Esto pasó de verdad. En 1995, miembros del South West Maritime Archaeology Group encontraron más de cuatrocientas monedas de oro dispersas en el fondo del mar, junto con joyas, un lingote y algo extraño: un peso con forma de pez que nadie supo explicar en su momento.

Mi primera reacción al leer esto fue: suena a escena inicial de una película de piracy. Pero lo cierto es que fue real. Y lo más llamativo: el misterio de dónde venía todo aquel oro tardó treinta años en resolverse. Treinta años. Eso es prácticamente una carrera entera en arqueología.

El giro que lo cambió todo (gracias a una cuchara de peltre)

Los investigadores supieron desde el principio que las monedas eran marroquíes. Oro puro de África occidental, acuñado en lo que se conocían como ducados bereberes, una moneda de prestigio en aquella época. El lugar del buceo también estaba lleno de cañones, anclas, fragmentos de cuerda, madera y plomo. Básicamente, los restos de un viejo barco esparcidos por unos treinta metros de fondo marino.

Pero ¿qué barco? ¿Adónde se dirigía? ¿Por qué transportaba lo que parecía una pequeña fortuna en oro?

Los investigadores analizaron todo lo que pudieron. Haba. Pilas recubiertas de resina (probablemente medicinas para la tripulación). Fragmentos de cerámica. Un sello. Examinaron cada artefacto en busca de pistas.

Y entonces llegó el avance.

Un simple bol y cuchara de peltre resultaron ser holandeses. Ni ingleses, ni marroquíes. Holandeses.

Ese pequeño detalle cambió por completo la dirección de la búsqueda. Ahora sabían que buscaban un barco comercial holandés, probablemente del siglo XVII.

Conoce al Dom van Keulen

Después de treinta años revisando archivos y analizando artefactos, un equipo liderado por el historiador Ian Friel y el arqueólogo Dave Parham finalmente resolvió el caso.

El barco era el Dom van Keulen, un barco comercial holandés que zarpó de Marruecos en 1633 cargado de mercancías con destino a los Países Bajos. Según documentos recién descubiertos, la nave encontró "mucho temporal" (palabras textuales, aunque la verdad es que describe bastante bien la situación) y empezó a hacer agua. La tripulación tomó la decisión inteligente de abandonar el barco cerca de la localidad costera de Salcombe, en Devon.

Lo más curioso: la tripulación logró salvar la mayor parte de la carga. Personas y mercancías llegaron a salvo a tierra. Pero esas molestas monedas se hundieron en la arena antes de que nadie pudiera recogerlas. Y allí se quedaron. Casi cuatrocientos años.

¿Qué hacía todo ese oro allí?

Aquí es donde la historia se pone realmente interesante.

El Dom van Keulen no navegaba al azar con un puñado de efectivo. Formaba parte de algo mucho mayor: una enorme red comercial del siglo XVII que conectaba Marruecos, los Países Bajos y Gran Bretaña.

Los holandeses eran básicamente el Amazon.com de su época. Fabricaban productos en los Países Bajos (textiles, herramientas, armas, lo que hiciera falta), los enviaban al África occidental y los intercambiaban por oro. Luego fundían ese oro africano y lo convertían en monedas holandesas, que se convirtieron en una de las principales divisas del comercio internacional.

Las monedas de oro encontradas en ese barco formaban parte de todo este ecosistema económico. Los investigadores señalan ahora que el hallazgo ofrece "evidencia tangible del floreciente comercio marítimo del siglo XVII que vinculaba a Marruecos, los Países Bajos y Gran Bretaña".

Pero hay más. Las joyas encontradas junto a las monedas son, según los expertos, "ejemplos únicos" de la artesanía de la época bajo los Sa'dian Sharifs, los gobernantes de Marruecos de aquel tiempo. No estamos hablando solo de oro: estamos hablando de arte, cultura e historia entrelazados.

Por qué importa (y mucho)

Lo que más me llama la atención de esta historia es lo siguiente. Todos hemos oído hablar de naufragios famosos: el Titanic, los barcos del Barbanegra, los galeones españoles llenos de plata. Pero este hallazgo nos recuerda que hay tantas historias todavía enterradas bajo el agua, esperando ser descubiertas.

"El descubrimiento de oro africano bajo el mar frente a la costa de Devon fue un hallazgo extraordinario que planteó muchas preguntas sobre cómo llegó allí", dijo Jeremy Hill, del Museo Británico, donde ahora se exponen las monedas.

Señaló que responder a esas preguntas requirió "un equipo de expertos trabajando en colaboración" y que se trata de "un descubrimiento de importancia internacional" que "nos recuerda cuánto queda todavía por descubrir bajo nuestros mares".

¿A mí me pone los pelos de punta? Sin duda. Hemos cartografiado gran parte del océano, pero apenas hemos arañado la superficie de lo que hay allí abajo. Barcos han naufragado durante miles de años. Cada uno tiene una historia.

La reflexión final

La próxima vez que estés en la playa, mirando hacia el agua y preguntándote qué hay allí fuera... pues ya tienes una respuesta. Historia. Misterio. Oro.

Y al parecer, también cucharas de peltre que ayudan a resolver acertijos de cuatrocientos años.

A veces el océano guarda nuestros secretos un tiempo. Pero si eres paciente, al final los devuelve.


Puedes leer los detalles completos sobre el Dom van Keulen y este increíble hallazgo en el libro que documenta la investigación de treinta años para identificar el barco.

#shipwreck archaeology #golden discoveries #17th century trade #underwater exploration #historical mysteries