La guerra contra la vejez: ¿ciencia o negocio?
Déjame contarte algo que me dejó completamente desconcertado.
Me topé recientemente con el mundo de los defensores de la extensión radical de la vida, y sinceramente? Es un viaje alocado. Imagina esto: un hombre de 75 años que se niega a aceptar que la muerte es inevitable. No está ahí sentado esperando que alguien resuelva el problema. Está intentando hacer que la inmortalidad ocurra —y empieza consigo mismo.
Se llama James Strole, y lo han llamado un "guerrero contra el paradigma de la muerte". Me encanta esa frase, aunque suena sacada de una película de ciencia ficción. Strole fundó algo llamado People Unlimited en 1995, y después agregó la Coalition for Radical Life Extension. Estas organizaciones celebran algo llamado RAADFest, que significa Revolution Against Aging and Death (Revolución Contra el Envejecimiento y la Muerte). Claramente alguien quería dejar claro que esto no era una conferencia de bienestar típica.
Antes se hacía en Las Vegas (obvio, ¿dónde más?), después se pasó a formato virtual durante el COVID, y ahora tiene su sede en Scottsdale, Arizona. Y por lo que he visto, es todo un espectáculo. Clases de ejercicio en el escenario, presentaciones de rock, baile flamenco, y oradores diciéndole al público que están "entre la última generación mortal y la primera generación humana inmortal".
Ahora, antes de que descartes todo esto como un movimiento marginal lleno de excéntricos, déjame pausar. Porque a decir verdad? Algunas cosas en las que creen这些人 son bastante refrescantes. Strole se opone firmemente al edadismo —esa idea de que hay formas "apropiadas" de comportarse o vestirse según tu edad. Cree que la gente debería vivir como le haga feliz, sin importar cuántos cumpleaños haya celebrado. Eso no me parece nada malo.
Pero aquí es donde las cosas se ponen interesantes —y por "interesantes" quiero decir "medicamente preocupante".
El festival atrae vendedores con productos... llamémoslos "creativos". Estamos hablando de sistemas de purificación de aire de $8,500, colgantes que supuestamente te protegen de la radiación electromagnética, y colchonetas que emiten radiación electromagnética hacia tu cuerpo para reducir el envejecimiento. (De verdad espero que esos dos puestos no estén uno frente al otro en el evento. Eso sería incómodo.)
También hay algo llamado "Medicina Celular Cuántica" promoviendo desinformación sobre las vacunas contra el coronavirus. Y varios proveedores de suplementos haciendo afirmaciones que harían temblar a cualquier científico respetable.
Un vendedor ofrece "Aceites Místicos" que supuestamente se armonizan con las frecuencias de tus células cuando los inhalas. Otro ofrece una Crema Anti-edad de $1,500 que afirma detectar telómeros en tu piel para hacer desaparecer las arrugas. ¡Telómeros! Eso en realidad es algo real que los científicos estudian —son las tapas protectoras en los extremos de nuestros cromosomas que se acortan naturalmente con la edad. Así que estas empresas usan palabras científicas reales para venderte productos que probablemente no funcionarán.
Contacté a Dr. Nir Barzilai, director del Instituto de Investigación sobre el Envejecimiento del Albert Einstein College of Medicine, para conocer su opinión. Sus respuestas fueron deliciosamente directas.
Sobre los aceites místicos: "Basura. Las células no están sincronizadas de ninguna manera en la que puedas simplemente respirar aceite [y ver resultados]."
Sobre la crema de $1,500: "Alargar telómeros o sobrexpresar telomerasa puede ser dañino y posiblemente causar cáncer, y tener buena piel no significa que no vayas a morir."
Auuch. Pero también —gracias, una voz de razón!
El Dr. Barzilai dio un aprobado parcial a las inyecciones de NAD+, que se comercializan para aumentar energía y ralentizar signos de envejecimiento. Dijo que la dosis es razonable, pero señaló que cuando pagas mucho dinero por un tratamiento invasivo, a menudo te sientes mejor simplemente porque quieres creer que funcionó. Ese es el efecto placebo, amigos, y explica muchos de los "curas milagrosas".
Entonces, ¿cuál es la conclusión? ¿Vivir para siempre es solo un sueño lejano alimentado por pseudociencia y suplementos cuestionables?
Aquí va mi opinión honesta: creo que hay algo genuino aquí, enterrado bajo todo el sinsentido. El envejecimiento es un proceso biológico, y los científicos están estudiando activamente cómo ralentizarlo o revertirlo. El hecho de que algunas personas sean apasionadas por extender la vida humana no es una locura —es solo que esa pasión atrae a muchos oportunistas buscando hacer dinero rápido de gente desesperada.
El verdadero desafío es separar la ciencia real del aceite de serpiente. ¿Y honestamente? Eso siempre ha sido la lucha de la humanidad. Los primeros días de la investigación del cáncer tenían el mismo problema —avances legítimos mezclados con tónicos dudosos y "curas milagrosas".
Quizás la verdadera pregunta no es si algún día derrotaremos a la muerte, sino si podemos hacerlo sin que nos timen en el camino.
¿Qué piensas tú? ¿Es la extensión radical de la vida un objetivo valioso, o es mejor que hagamos las paces con la mortalidad? Me encantaría leer tus pensamientos —déjalos en los comentarios.