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Tu ciudad se hunde bajo tus pies — y no tiene nada que ver con el mar

Tu ciudad se hunde bajo tus pies — y no tiene nada que ver con el mar

2026-08-04T09:33:43.352782+00:00

¿Y si el suelo también está desapareciendo?

Vamos a hablar de algo que rara vez sale en las noticias, aunque debería.

Todos conocemos la subida del nivel del mar. Lleva años en los medios, y sí, da miedo. Pero aquí viene el giro que pocos mencionan: en muchas zonas costeras, no solo el agua sube. El suelo baja.

Los científicos lo llaman "subsidencia terrestre". Y es un problema enorme.

Un equipo de la Universidad Técnica de Múnich y la Universidad de Tulane acaba de publicar datos que me dejaron preocupado de verdad. Descubrieron que la subida efectiva del nivel del mar en regiones costeras muy pobladas ronda los 6 milímetros anuales. Parece poco, ¿verdad? Solo el grosor de una uña.

Pero resulta que esa cifra es casi tres veces superior al promedio mundial. Casi el doble de lo que cabría esperar solo por el cambio climático. ¿La diferencia? El terreno bajo los pies de millones de personas se está hundiendo lentamente.

¿Por qué pasa esto?

Aquí la cosa se pone interesante — y complicated, la verdad.

Las causas varían según la zona, y a veces coinciden varias a la vez. Estos son los principales factores:

  • Extraer agua subterránea sin control — Cuando succionas agua de los acuíferos, el suelo de arriba puede colapsar y compactarse. Es como apretar una esponja y ver cómo se hace más fina.

  • Sacar petróleo y gas — El mismo principio, pero con otro recurso.

  • Los sedimentos de los deltas fluviales — Muchas ciudades importantes están construidas sobre deltas donde arenas, limos y arcillas se han acumulado durante miles de años. Estos materiales siguen compactándose, como un colchón que todavía se está adaptando.

  • El peso de las ciudades mismas — Todos esos edificios, carreteras e infraestructuras pesan. Mucho. Y presionan la tierra debajo.

  • Procesos geológicos naturales — Movimientos tectónicos y ajustes de la corteza terrestre tras el deshielo de capas de hielo antiguas.

Lo interesante es que algunas causas son completamente naturales y otras son muy humanas. Y eso significa que al menos parte del problema sí tiene solución.

Los países más afectados

La investigación señala varios países donde la situación es más grave. Tailandia, Bangladés, Nigeria, Egipto, China e Indonesia sufren una subida relativa del nivel del mar de entre 7 y 10 milímetros anuales, considerando la densidad de población.

Estados Unidos, Países Bajos e Italia también registran tasas elevadas, alrededor de 4 a 5 milímetros por año.

Pero las ciudades son donde la historia se pone realmente dramática.

Ciudades que se hunden como piedras en el agua

  • Yakarta, Indonesia: Hundimiento medio de 13,7 mm anuales, con zonas que bajan unos aterradores 42 mm al año. Eso son más de 4 centímetros cada doce meses en los puntos peores. No es de extrañar que Indonesia anunciara planes para trasladar su capital.

  • Tianjin, China: 13,5 mm anuales

  • Bangkok, Tailandia: 8,5 mm anuales — la ciudad se construyó sobre terreno blando y pantanoso, y literalmente se está hundiendo

  • Lagos, Nigeria: 6,7 mm anuales

  • Alejandría, Egipto: 4 mm anuales

Lo que más me sorprendió: dentro de una misma ciudad, distintos barrios pueden moverse en direcciones completamente opuestas. Yakarta tiene zonas hundiéndose a 42 mm mientras otras suben. Es una especie de guerra geológica silenciosa.

No todo es pesimismo

No quiero dejarte con mal sabor de boca, porque hay una parte genuinamente esperanzadora: hemos aprendido a solucionar esto en algunos lugares.

Tokio es el ejemplo perfecto. Hace unas décadas, la ciudad se hundía a más de 10 centímetros por año — ¡en algunas zonas llegó a 24 centímetros anuales! Era como ver la ciudad desaparecer ante tus ojos.

Pero el gobierno actuó. Desarrolló fuentes de agua alternativas, reguló la extracción subterránea, y las tasas de hundimiento se desplomaron.

Houston y su área Harris-Galveston enfrentaron un problema parecido. La extracción excesiva de agua subterránea hacía que el terreno bajara, así que en 1975 crearon un distrito especial para regular el uso del agua, fomentar el ahorro y buscar fuentes alternativas. Funcionó.

La lección aquí es clara: no podemos controlar procesos naturales como el movimiento tectónico o el rebote postglacial (lo siento, Suecia y Finlandia — ustedes en realidad están subiendo por el ajuste de capas de hielo antiguas, así que tienen suerte). Pero sí podemos controlar cómo extraemos el agua subterránea.

¿Qué significa esto para nosotros?

Honestamente, esta investigación debería ser una llamada de atención. No enfrentamos solo un problema de nivel del mar. En muchas de las zonas costeras más densamente pobladas del mundo, enfrentamos un problema de hundimiento del suelo.

Más de quinientos millones de personas viven en estas zonas vulnerables. Muchas son megaciudades con millones de habitantes, centros económicos y patrimonio cultural irremplazable.

La buena noticia es que el mismo equipo investigador espera que sus hallazgos ayuden a los gobiernos locales a tomar mejores decisiones sobre el uso del suelo y la gestión del agua. Cuando sabes exactamente dónde está el problema más grave, puedes enfocar tus intervenciones de forma más eficaz.

Así que la próxima vez que escuches sobre la subida del nivel del mar, recuerda: no siempre es solo el agua la que causa el problema. A veces, el suelo mismo está trabajando en nuestra contra.

Pero a diferencia del vasto océano, sí podemos hacer algo con el terreno. Y eso merece toda nuestra atención.

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