Científicos han creado robots ridículamente pequeños, más diminutos que una sola célula, que usan la luz para buscar y recopilar bacterias. Son como equipos de limpieza microscópicos. Tan pequeños que pueden trabajar directamente en el mundo microbial. Y están abriendo posibilidades que antes solo existían en nuestra imaginación.
Físicos del MIT han descubierto que los electrones en ciertos materiales cuánticos pueden organizarse por sí mismos en patrones que se forman de la misma manera que los cristales de hielo cuando el agua se congela. Este hallazgo podría ayudar a desentrañar los secretos de materiales que algún día podrían reemplazar al silicio en computadoras increíblemente poderosas.
Los científicos descubrieron un proceso natural en el Ártico que genera picos repentinos de partículas capaces de formar nubes cerca del hielo marino. Este hallazgo podría cambiar por completo cómo entendemos el calentamiento ártico y las predicciones climáticas.
Piénsalo: estás en tu trabajo normal colocando tuberías y de repente te topas con una pared llena de oro que vale millones. Exactamente eso fue lo que le ocurrió a un equipo de construcción en Bélgica. Y ahora todos se preguntan quién demonios lo escondió allí.
En 1964, un barco de investigación captó una imagen borrosa de lo que parecía una antena de otro mundo en el fondo del océano. Los teóricos de la conspiración enloquecieron. Pero la verdad resulta ser, de algún modo, aún más fascinante que cualquier explicación extraterrestre.
Científicos han modificado una bacteria intestinal común para que funcione como una diminuta fábrica de medicamentos dentro de los tumores de páncreas. El objetivo es claro: llevar el tratamiento directamente al lugar donde más se necesita. Los resultados son especialmente prometedores cuando se combina con las terapias que ya existen.
Hace unos 12 millones de años, América del Sur fue escenario de la fiesta más aterradora de la prehistoria. Y el anfitrión que robaba todas las miradas era Purussaurus neivensis, un cocodrilo de proporciones colosales.
Nuevas investigaciones revelan que este gigante no era simplemente otro depredador de buen tamaño. Era el rey indiscutido de un ecosistema tan rebosante de monstruos que hasta las famosas "aves del terror" tenían que conformarse con un lugar en segunda fila.
Cuando los investigadores se acercaron a examinar con más detalle una tumba del antiguo Egipto, descubrieron algo extraordinario: no reinaba el caos, sino una planificación meticulosa que se extendió durante siglos. La historia de cómo evolucionó una sola tumba nos revela algo hermoso sobre cómo los antiguos egipcios trataban a sus muertos.
Einstein incorporó una corrección a sus ecuaciones y después la llamó su mayor error. Décadas después de que la abandonara, ese mismo "fallo" regresó con todo para convertirse en la mejor explicación que tenemos sobre por qué el universo se expande cada vez más rápido. Esta es la historia detrás de cómo un supuesto disparate terminó transformando toda la cosmología.
La próxima vez que disfrutes de un buen queso artesanal, piensa en esto: las bacterias que crean esos sabores tan complejos también podrían estar haciéndole un favor a tu aparato digestivo. Resulta que científicos descubrieron que la magia microbiana detrás de algunos quesos británicos podría servir como un refuerzo para la salud intestinal.
El telescopio espacial James Webb no deja de sorprendernos, y su hallazgo más reciente podría ser el más extraño de todos: miles de diminutos puntos rojos, como rubíes esparcidos por el universo primitivo, que nadie logra explicar del todo. Pero ahora, un equipo de investigadores cree haber dado con la respuesta: saben qué son y qué les ocurre a medida que el cosmos envejece.
El rover Perseverance de la NASA acaba de captar algo que me detuvo en seco a pensar en nuestro lugar en el universo: la Tierra desapareciendo detrás de Fobos, la luna de Marte. Desde casi 313 millones de kilómetros de distancia, todo nuestro planeta cabía en un solo punto de luz. Déjalo que te cala un momento.
Los científicos llevan décadas debatiendo si nuestro planeta podría ser en realidad un único organismo autorregulador. Y, sinceramente, las pruebas son más contundentes de lo que podrías pensar.
Investigadores descubrieron que la digoxina, un medicamento de más de un siglo de antigüedad con un costo menor a diez centavos diarios, puede reducir las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca en un 25%. Tres estudios realizados en Países Bajos sugieren que esta droga olvidada merece volver al tratamiento estándar, lo que podría transformar el manejo de millones de pacientes en todo el mundo.
En un avance que parece de ciencia ficción, unos investigadores han logrado cultivar una corteza cerebral a partir de células madre de ratón en una placa de laboratorio. Pero hay un detalle: aunque el mini-cerebro produce los ingredientes correctos, no termina de preparar bien la receta. Este descubrimiento nos enseña algo fascinante sobre lo que hace que los cerebros reales se desarrollen con tanta precisión... y sobre lo que podría estar faltando cuando intentamos replicar a la naturaleza.
Científicos acaban de descubrir diminutos fósiles de 1.700 millones de años. Podrían ayudar a resolver uno de los grandes misterios de la biología: ¿cómo pasamos de organismos unicelulares microscópicos a todo lo que existe, desde árboles hasta pulpos? Resulta que la respuesta podría esconderse en lugares muy remotos e inesperados de nuestro planeta.
Un grupo de investigadores ha encontrado algo interesante: un nutriente común podría ser la clave para mantener jóvenes y funcionales las centrales eléctricas de tus células. ¿El secreto? Una molécula que le da flexibilidad y adaptabilidad a tus mitocondrias. Y lo mejor de todo es que probablemente ya la estás obteniendo de tu alimentación.
Imagina que metes la mano en una caja vacía y descubres que en realidad está llena de cosas diminutas, invisibles, que aparecen y desaparecen más rápido de lo que puedes parpadear. Básicamente, eso es lo que la mecánica cuántica lleva casi un siglo diciéndonos sobre el espacio vacío. Y ahora, por fin, los investigadores podrían tener la evidencia para demostrarlo.
Científicos descubrieron que una proteína llamada GRK2, cuando está inactiva, se acumula en las células cerebrales y genera un círculo vicioso que empeora el Alzheimer. ¿Lo mejor? Encontraron un compuesto que podría romper ese ciclo.
Cuando George Bird, de 24 años, miró una piedra erguida solitaria en un bosque de Derbyshire, algo no le cuadraba. No podía sacudirse la sensación de que había más detrás de todo aquello. Y su corazonada llevó a los arqueólogos a descubrir un sitio ritual de 3.700 años de antigüedad escondido justo delante de las narices de todos.